Tarta de manzana jugosa y sencilla con tres manzanas
Hay pocas cosas tan agradables como el aroma de una tarta de manzana recién horneada que llena la cocina. Esta sencilla tarta combina manzanas tiernas y jugosas con una masa ligera y dorada. Lo mejor de todo es que es muy fácil de preparar. Solo necesitas tres manzanas, unos pocos ingredientes básicos y un molde desmontable; el horno hará el resto.
Las manzanas se colocan directamente en el fondo del molde y la masa se vierte por encima. Durante el horneado, las manzanas quedan tiernas y jugosas, aportando un delicioso dulzor natural y un toque fresco. Un poco de canela añade un sabor cálido y clásico que combina perfectamente con la manzana.
Esta tarta es perfecta para acompañar un café tranquilamente o como postre después de una comida. Puedes servirla templada con una bola de helado de vainilla, un poco de nata montada o simplemente espolvoreada con azúcar glas.
Ingredientes
Para las manzanas
- 3 manzanas medianas
- 1 cucharadita de canela, opcional
- 1 cucharada de azúcar, si las manzanas son ácidas
Para la masa
- 2 huevos
- 150 g de azúcar
- 1 cucharadita de azúcar vainillado
- 100 ml de leche
- 80 ml de aceite suave o 80 g de mantequilla derretida
- 180 g de harina de trigo
- 1½ cucharaditas de levadura química
- ¼ de cucharadita de sal
- 1 cucharadita de canela, opcional
Para decorar
- Azúcar glas
Preparación
1. Prepara el horno y el molde
Precalienta el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo.
Utiliza un molde desmontable de unos 22–24 cm de diámetro. Cubre la base con papel de horno y engrasa ligeramente los laterales con mantequilla o aceite. Esto facilitará desmoldar la tarta después.
2. Prepara las manzanas
Pela las manzanas y retira el corazón. Córtalas en dados pequeños y uniformes. También puedes cortarlas en láminas finas si quieres una presentación más decorativa.
Reparte las manzanas por el fondo del molde. Si son bastante ácidas, espolvorea una cucharada de azúcar por encima. Añade también un poco de canela si lo deseas.
No es necesario cocinar las manzanas previamente; quedarán tiernas y jugosas durante el horneado.
3. Prepara la masa
Pon los huevos, el azúcar y el azúcar vainillado en un bol grande. Bate durante unos minutos, hasta obtener una mezcla clara, esponjosa y ligeramente espesa.
Añade la leche y el aceite, o la mantequilla derretida si prefieres un sabor más intenso. Mezcla suavemente.
En otro bol, mezcla la harina, la levadura química, la sal y la canela. Incorpora los ingredientes secos poco a poco a la mezcla de huevo. Remueve suavemente hasta obtener una masa homogénea, sin grumos grandes.
No mezcles en exceso. Una mezcla delicada ayudará a conseguir una tarta más ligera y esponjosa.
4. Vierte la masa sobre las manzanas
Vierte cuidadosamente la masa sobre las manzanas. Utiliza una espátula o el dorso de una cuchara para repartirla de manera uniforme.
Golpea suavemente el molde contra la encimera un par de veces para que la masa se distribuya entre los trozos de manzana y se eliminen las burbujas de aire grandes.
5. Hornea
Coloca el molde en la parte central del horno y hornea durante aproximadamente 35–45 minutos.
La tarta debe quedar dorada por encima y firme en el centro. Para comprobar si está lista, introduce un palillo en el centro. Si sale sin restos de masa líquida, está hecha. Es normal que tenga algo de humedad debido a las manzanas.
Si la superficie se dora demasiado antes de que la tarta esté completamente hecha, puedes cubrirla ligeramente con papel de aluminio durante los últimos minutos.
6. Deja enfriar y sirve
Cuando esté lista, saca la tarta del horno y déjala reposar en el molde durante 10–15 minutos. Después, desmolda con cuidado y deja que se enfríe un poco más.
Antes de servir, espolvorea una ligera capa de azúcar glas por encima.
Esta tarta está especialmente deliciosa cuando todavía está templada. Puedes acompañarla con café o té, o convertirla en un postre aún más especial con una bola de helado de vainilla, nata montada o un poco de crema de vainilla.
Consejos para una tarta de manzana aún más rica
Elige manzanas ligeramente ácidas y firmes para que mantengan parte de su sabor y textura durante el horneado. Si te gusta un sabor más especiado, puedes aumentar la cantidad de canela o añadir una pizca de cardamomo.
También puedes incorporar un puñado de nueces o almendras picadas a la masa. Un poco de ralladura de limón aportará un toque fresco que combinará muy bien con el dulzor de las manzanas.
En cualquier caso, esta es una tarta sencilla, casera y reconfortante, perfecta tanto para un día normal como para cuando tienes invitados.
Tres manzanas, una masa sencilla y un poco de tiempo en el horno: el resultado es una tarta suave, jugosa y dorada que gustará a toda la familia.
