A primera vista, una masa extraña que se mueve sobre suelo húmedo puede resultar difícil de comprender. Desde varios metros de distancia, docenas de pequeños cuerpos apiñados pueden parecer desechos, raíces enredadas o residuos húmedos. Pero cuando la masa comienza a moverse como un solo organismo, la imagen se vuelve aún más confusa.
Una mirada más atenta puede revelar algo mucho más común: **lombrices de tierra**.
Las lombrices de tierra suelen vivir bajo tierra, por lo que rara vez las vemos en grandes cantidades. Tras fuertes lluvias, la situación puede cambiar. Cuando el suelo se humedece mucho, las lombrices pueden subir a la superficie. Entonces pueden aparecer en céspedes, caminos, aceras y entradas de vehículos, a menudo simultáneamente y en grandes cantidades.
Pero, ¿por qué suben a la superficie?
La explicación popular es que las lombrices suben para evitar ahogarse. La realidad es más compleja. Las lombrices respiran a través de su piel húmeda, por lo que necesitan tanto humedad como oxígeno. Cuando el suelo se satura de agua, la cantidad de oxígeno disponible en los poros del suelo puede disminuir. Esto puede provocar que algunas lombrices busquen ascender.
Al mismo tiempo, las superficies húmedas les facilitan el desplazamiento por el suelo sin secarse. Las investigaciones también demuestran que algunas lombrices pueden sobrevivir bajo el agua si esta contiene suficiente oxígeno disuelto. Por lo tanto, no es correcto afirmar que todas las lombrices que emergen tras la lluvia se ahogan.
Cuando muchas lombrices emergen al mismo tiempo, pueden agruparse en un área pequeña. Sus cuerpos largos y segmentados se superponen, se curvan y se mueven unos sobre otros. Cada lombriz se mueve de forma independiente, pero en conjunto, sus movimientos pueden crear un efecto peculiar: todo el grupo parece pulsar u ondular como una sola masa viviente.
Esta es también la razón por la que un grupo así puede ser difícil de identificar a distancia. Los cuerpos húmedos reflejan la luz, y cuando muchas lombrices están apiladas, los límites entre los individuos casi desaparecen.
Sin embargo, esto no significa necesariamente que se trate de una criatura rara o peligrosa. Sin una imagen nítida de cerca, es difícil saber con exactitud de qué especie se trata. En algunos lugares, también hay especies invasoras, como las lombrices saltarinas asiáticas, que pueden ser muy activas.
En la mayoría de los jardines, no suele haber motivo para alarmarse ni para usar pesticidas. Las lombrices de tierra desempeñan un papel importante en el suelo al excavar túneles, influir en el movimiento del agua, contribuir a la estructura del suelo y reciclar la materia orgánica. Sin embargo, algunas especies introducidas pueden ser problemáticas en ciertos ecosistemas.
Por lo tanto, lo más importante es distinguir entre **lo que se ve y lo que se supone**.
Se puede ver una masa en movimiento. Se puede ver que está compuesta por muchas lombrices. Se sabe que la lluvia suele hacer que las lombrices de tierra sean más visibles.
Pero no se puede saber solo con una foto por qué apareció cada lombriz individualmente, ni si se están “agarrando unas a otras para sobrevivir”.
Esta extraña visión no necesita una explicación mística. La lluvia no creó la masa en movimiento.
**Simplemente hizo visible la vida oculta bajo tierra.**
