Quiche de jamón sin masa: una receta sencilla y deliciosa…Le envié la receta a alguien que todavía sabe dar las gracias…

Quiche de Jamón Fácil y Cremosa

Preparación: menos de 15 minutos
Tiempo de cocción: 35–40 minutos
Porciones: 4 personas
Dificultad: Fácil

Si buscas una receta rápida, económica y sencilla para resolver una comida, esta quiche de jamón es una excelente opción. Se prepara con ingredientes básicos que normalmente tenemos en casa y no necesita una masa complicada: simplemente mezclamos los huevos con la leche, la crema y la harina, incorporamos el jamón y dejamos que el horno haga el resto.

El resultado es una preparación suave y cremosa por dentro, con una superficie ligeramente dorada y un delicioso sabor a jamón. Es perfecta para servir caliente como plato principal, pero también queda muy rica templada o incluso fría, por lo que puedes prepararla con antelación y disfrutarla más tarde.

Acompañada de una ensalada verde, unos tomates frescos o verduras asadas, tendrás una comida completa y equilibrada sin pasar demasiado tiempo en la cocina.

Ingredientes

  • 3 huevos
  • 100 ml de crema semiespesa
  • 400 ml de leche
  • 120 g de harina
  • 200 g de jamón, cortado en cubos pequeños
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra, al gusto
  • Un poco de mantequilla o aceite para engrasar la fuente

Cómo preparar la quiche de jamón

1. Precalentar el horno

Comienza precalentando el horno a 200 °C (390 °F), con calor arriba y abajo.

Es importante que el horno esté completamente caliente cuando introduzcas la preparación. De esta manera, la mezcla comenzará a cuajarse desde el primer momento y conseguiremos una cocción uniforme.

Mientras el horno alcanza la temperatura, puedes preparar la mezcla, que solo te llevará unos minutos.

2. Preparar la mezcla de huevos

En un bol grande, coloca los huevos y bátelos con unas varillas manuales hasta que estén bien integrados.

Añade la crema semiespesa y la leche y continúa batiendo hasta conseguir una mezcla homogénea.

No es necesario batir en exceso; simplemente queremos que los ingredientes líquidos queden perfectamente mezclados.

3. Incorporar la harina

Añade la harina poco a poco mientras continúas batiendo.

Es preferible incorporarla en varias veces en lugar de añadirla toda de golpe. De esta manera resulta mucho más fácil evitar la formación de grumos.

Continúa mezclando hasta obtener una preparación suave, líquida y homogénea.

Finalmente, añade sal y pimienta al gusto.

Ten en cuenta que el jamón ya aporta cierta cantidad de sal, así que es recomendable salar con moderación. Siempre puedes rectificar el punto de sal una vez preparada la receta.

4. Preparar la fuente

Engrasa ligeramente una fuente apta para horno o una fuente para gratinar.

Puedes utilizar un poco de mantequilla o aceite, procurando cubrir bien el fondo y los bordes. Esto facilitará que la quiche se despegue después de la cocción y permitirá servirla con mayor facilidad.

A continuación, distribuye los 200 g de jamón en cubos por todo el fondo de la fuente.

Procura repartirlo de manera uniforme para que cada porción tenga una buena cantidad de jamón.

5. Añadir la mezcla

Vierte lentamente la preparación de huevos, leche, crema y harina sobre el jamón.

Hazlo con cuidado para que el jamón no se desplace demasiado hacia un solo lado de la fuente.

La mezcla líquida cubrirá los cubitos de jamón y, durante la cocción, comenzará a cuajarse hasta adquirir una textura firme pero todavía suave y cremosa.

6. Hornear

Introduce la fuente en el horno precalentado a 200 °C (390 °F).

Hornea durante aproximadamente 35 a 40 minutos.

El tiempo puede variar ligeramente dependiendo del tamaño y la profundidad de la fuente, así como de las características de cada horno.

La quiche estará lista cuando la superficie se vea ligeramente dorada y el centro esté cuajado.

Para comprobarlo, puedes mover suavemente la fuente. El centro debe tener un pequeño movimiento, pero no debe verse líquido.

Si la superficie comienza a dorarse demasiado antes de que el interior esté completamente cuajado, puedes cubrirla ligeramente con papel de aluminio durante los últimos minutos de cocción.

7. Dejar reposar antes de servir

Una vez fuera del horno, deja reposar la quiche durante aproximadamente 5–10 minutos.

Este paso es importante porque, al salir del horno, el interior todavía estará muy caliente y algo blando. Durante el reposo terminará de asentarse y será mucho más fácil cortarla sin que las porciones se desarmen.

Además, ese pequeño descanso permite que los sabores se integren mejor.

Cómo servirla

Corta la quiche en cuatro porciones y sírvela acompañada de una ensalada fresca.

Una ensalada de hojas verdes con tomate, un poco de cebolla y una vinagreta ligera combina especialmente bien con la textura cremosa de la quiche.

También puedes acompañarla con verduras al horno, una ensalada de zanahoria o simplemente unas hojas verdes aliñadas con aceite de oliva y limón.

La quiche se puede disfrutar caliente, templada o fría, por lo que también es una excelente opción para preparar con antelación.

Consejos para conseguir una quiche perfecta

No añadas demasiada sal. El jamón ya es un ingrediente salado, así que conviene probar la mezcla y utilizar solo la cantidad necesaria.

Incorpora la harina poco a poco. Este pequeño detalle ayuda a conseguir una mezcla lisa y sin grumos.

No cortes la quiche inmediatamente. Aunque el aroma al salir del horno sea irresistible, esperar unos minutos hará que las porciones queden mucho más bonitas y firmes.

Vigila la cocción. La quiche debe quedar cuajada, pero no excesivamente seca. El centro debe conservar una textura suave y ligeramente cremosa.

Utiliza una fuente adecuada. Una fuente demasiado profunda puede hacer que el centro necesite más tiempo para cuajarse, mientras que una fuente más amplia dará como resultado una quiche algo más fina y con una superficie más dorada.

Variaciones

Esta receta admite muchas modificaciones. Puedes añadir un poco de queso rallado a la mezcla para conseguir un resultado todavía más cremoso y gratinado.

También puedes incorporar cebolla previamente salteada, champiñones, espinacas, puerros o pequeños trozos de verduras.

Si te gustan los sabores más intensos, prueba a añadir una pizca de nuez moscada junto con la pimienta. Combina especialmente bien con la leche, la crema y los huevos.

Y si tienes otros embutidos en casa, puedes sustituir parte del jamón por bacon previamente dorado, pavo o incluso restos de pollo cocido.

Conservación

Si sobra quiche, puedes guardarla en un recipiente hermético en el frigorífico y consumirla posteriormente.

Para servirla de nuevo, puedes calentarla unos minutos en el horno para recuperar parte de su textura y conseguir que la superficie vuelva a estar ligeramente dorada.

También es una receta muy práctica para preparar con anticipación, ya que mantiene bien su textura una vez fría.

Una receta sencilla para cualquier día

Esta quiche de jamón es una de esas recetas que demuestran que no hace falta complicarse para preparar algo delicioso. Con huevos, leche, crema, harina y jamón podemos conseguir un plato completo, reconfortante y muy fácil de preparar.

La mezcla se prepara en menos de 15 minutos y después solo hay que dejar que el horno haga su trabajo. El resultado es una quiche dorada por fuera, suave por dentro y llena de pequeños trocitos de jamón en cada porción.

Es perfecta para una comida rápida entre semana, una cena familiar, un brunch de fin de semana o incluso para llevar en un picnic. Sírvela acompañada de una ensalada fresca y tendrás una comida sencilla, casera y deliciosa que seguramente querrás repetir.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *